Durante los últimos años se han producido importantes avances sociales y legales que progresivamente han dado lugar a una mayor aceptación de la diversidad sexual en nuestro país. Sin embargo, el estigma social asociado a la homosexualidad todavía sigue presente en algunos contextos y puede llegar a afectar a un buen ajuste psicológico. Varios estudios concluyen que los adolescentes homosexuales a menudo han de afrontar dificultades relacionadas con su orientación sexual como es el rechazo en el contexto educativo y familiar.


También se ha observado en algunos casos que los jóvenes homosexuales pueden padecer estrés por el sentimiento de pertenencia a un grupo minoritario y por el temor al rechazo. En España un 22% de jóvenes homosexuales afirma haber sido víctima de violencia psicológica o física en el contexto familiar; un 56% en su centro educativo y casi el 70% en lugares públicos (Garchitorena, 2009). En otros países hasta un 85% de estudiantes homosexuales ha sido víctima de maltrato psicológico y un 44%, físico debido a su orientación sexual (Kosciw, Díaz & Greytak, 2008). Aunque los adolescentes homosexuales tienden a responder adecuadamente a las presiones sociales, muchos de ellos pueden experimentar un periodo de adaptación complicado asociado a comportamientos desadaptativos, que si no se solucionan pueden manifestarse como problemas emocionales en la edad adulta (Cornellà & Canals, 2010).
   
Estudios de ámbito internacional indican que los jóvenes homosexuales presentan una mayor predisposición a la depresión (p.ej.: Shenkman & Shmotkin, 2011) y a la ansiedad (p.ej.: Pachankis, Goldfried & Ramrattan, 2008). España es uno de los países europeos pioneros en los derechos de los homosexuales junto con Holanda y Bélgica; sin embargo no existen datos recientes sobre las implicaciones de la orientación sexual en el desarrollo afectivo-emocional de los jóvenes españoles. El objetivo de este estudio fue analizar las diferencias en autoconcepto, ansiedad social y estado de ánimo en función de la orientación sexual durante la adolescencia.

En esta investigación participaron 832 adolescentes de varias regiones del país con edades entre 14 y 18 años, de los que 40 se definían como homosexuales. Los adolescentes cumplimentaron un autoinforme sobre su actividad sexual donde identificaban entre otros aspectos su orientación sexual. Completaron también cuestionarios para la evaluación de la ansiedad social, el autoconcepto y el estado de ánimo.

Los niveles de ansiedad social general y en las distintas subescalas resultaron similares en ambas orientaciones sexuales. Las puntuaciones en autoconcepto, en todas sus dimensiones, tampoco difirieron entre el grupo de adolescentes heterosexuales y homosexuales. Sin embargo, se encontraron diferencias significativas en el estado de ánimo, que resultó más bajo en los adolescentes homosexuales.

Los datos obtenidos en esta muestra española son consistentes con hallazgos de investigaciones internacionales que muestran un mayor riesgo de padecer depresión entre adolescentes homosexuales respecto a los heterosexuales. Entre las principales causas de tristeza entre adolescentes homosexuales destaca la devaluación personal, miedo a hacer sufrir a seres queridos, sentimientos de culpa, intentos frustrados de reorientar sus deseos sexuales y temor ante un posible rechazo social.

Estudios previos han encontrado mayor miedo a la evaluación negativa y menor autoestima en adolescentes que se sienten atraídos por personas de su mismo sexo. Como consecuencia, los adolescentes homosexuales que no se sentían bien respecto a su condición sexual eran más propensos a la ansiedad. Otros estudios encontraron la misma asociación entre homosexuales, ansiedad social y baja autoestima. En contraste, en nuestro trabajo no se halló mayor ansiedad social ni peor autoconcepto en los adolescentes homosexuales respecto a sus compañeros heterosexuales.

A partir de los resultados puede concluirse que en España el colectivo homosexual ha evolucionado vertiginosamente a nivel social y legal en los últimos años. Si el rechazo social influye directamente en los trastornos emocionales de los jóvenes homosexuales, nuestros hallazgos reflejan un descenso de los problemas emocionales en este colectivo. Desde una perspectiva social se observa una tendencia hacia la aceptación de la homosexualidad como una condición sexual más. Desde el punto de vista individual, aunque se observa como promedio un peor estado de ánimo, los adolescentes homosexuales muestran en general un buen autoconcepto y una buena capacidad de adaptación a su entorno.