Afortunadamente, en la actualidad se ha recuperado el valor de la leche materna como el mejor alimento para un bebé y más aún si éste es prematuro.

Hace apenas tres años fue creado en Argentina, el primer banco de leche humana pasteurizada, en el Hospital San Martín de La Plata.


A lo largo de la historia siempre existieron madres que se dedicaron a alimentar a otros bebés además del propio, que por distintas razones no podían ser amamantados naturalmente.

La figura de la nodriza era común en las clases acomodadas, pudiendo eludir las madres de familias ricas, esa tarea.


Una madre puede producir más leche de la que un bebé necesita y si amamanta a dos bebés su producción de leche aumenta en función al aumento del estímulo; y en algunos casos, aunque una mujer no haya parido, la succión de un bebé puede ser un estímulo suficiente para producir leche.

La revalorización de la lactancia materna, junto al avance de la ciencia y la tecnología, así como la intención de la donación anónima de este vital elemento, parecería restarle emoción a un hecho de generosidad que trasciende la tarea instintiva que realizan espontáneamente las mujeres que se ofrecen como nodrizas, cuando las circunstancias lo exigen.

En este caso, las donantes voluntarias son recibidas en la sala de extracción y conectadas a bombas mecánicas que extraen la leche de sus mamas, logrando establecer un vínculo invisible que aunque no se materializa, produce en ambas madres un sentimiento de hermandad que renueva su esperanza en la humanidad.

Los bebés prematuros son los destinatarios de esta leche, ya que tienen mayor riesgo de contraer enfermedades después de nacer y la leche materna fortalece su sistema inmunológico.

El equipo del Dr. Gustavo Sager, pediatra del Hospital San Martín de La Plata, defiende la lactancia materna con verdadero fervor.

La leche de las madres que han tenido partos prematuros es extraída para su bebé y además pueden donar el excedente para los otros bebés cuyas madres, por algún motivo no pueden alimentarlos; y una vez extraída, esta leche es colocada en freezers, para luego ser pasteurizada, previo examen bacteriológico..

En Estados Unidos, la leche materna se comercializa pero en Argentina es gratuita.

La idea es crear nuevos bancos de leche en todo el país; pero para llevar a cabo este emprendimiento se necesita presupuesto que ya está en vías de ser conseguido, mediante un proyecto de ley que ya tiene media sanción en la cámara de diputados.

A pesar de los obstáculos, en el Chaco ya se inauguró un segundo banco de leche materna. A esta iniciativa se sumó la Maternidad Sardá de la Ciudad de Buenos Aires y existe una cuarta iniciativa próxima a ser concretada en Mendoza.

Esta nueva forma de encarar el peligro que se cierne en los prematuros, alimentándolos con leche materna en todos los casos, ha producido una disminución significativa del riesgo de que desarrollen enterocolitis necrotizante, enfermedad grave que suele afectarlos.

La leche de una madre que ha tenido un parto difícil y prematuro, demora en bajar, más cuando el bebé es muy pequeño para succionar. Esta dificultad es la exige con mayor frecuencia la colaboración de donantes.[/i]

La primera leche que ingiere un recién nacido contiene muchos glóbulos blancos e inmunidad, pero a medida que la leche baja, se hace más espesa y tiene mayor cantidad de calorías y grasas y menos inmunidad.

La leche que tiene mayor inmunidad se destina a bebés que necesitan mayor defensa y que recién comienzan a alimentarse; y los que tienen que ganar peso consumen la que contiene mayor proporción de calorías.

Los médicos del Hospital San Martín de La Plata consiguen la leche con su propio esfuerzo personal; ya que en los casos en que las madres donantes no pueden ir al hospital para la extracción de leche, son ellos mismos los que se ocupan de ir a buscarla.

La leche materna garantiza el crecimiento de los bebés prematuros y fortalece su vínculo con la madre; pero también los bebés a término la necesitan, ya que a diferencia de los otros mamíferos, no pueden seguir a su madre, y el pecho materno, sus brazos y su calor son los factores que favorecen su desarrollo normal y completo.