Hace 6 años comencé una relación de noviazgo con un chico más joven que yo. Todo iba bien aunque en la intimidad, nunca se mostraba desnudo frente a mí, pocas veces tomaba la iniciativa al tener relaciones y al tenerlas, era brusco, me jalaba el pelo fuertemente y me trataba como prostituta. Además tenía eyaculación precoz y jamás se entendió de que yo también experimentara placer. Si teníamos relaciones, yo tenía que empezar siempre estimulándolo de manera oral, muchas veces él terminaba y yo ni siquiera comenzaba. Duramos 2 años haciéndolo diario pero porque yo casi lo obligaba y sin variantes. Aprendí a venirme rápido para terminar juntos pero siempre me quedé con ganas. Lo platicamos muchas veces, pero jamás lo aceptó, hasta llegó a decir que era ninfómana porque quería hacerlo todos los días. De besos ni hablamos. Llegué a sentirme rechazada y poco atractiva para él. Terminamos por otras cuestiones y duramos 3 años sin vernos. Hace meses regresó e ingenuamente pensé que estaría corregido y aumentado pero mi sorpresa es que me dice que ya no le gusta tener relaciones y que hasta cree que no siente atracción hacia las mujeres. Mi gran pregunta es: porqué volvió? si conoce mi temperamento demandante, nuestro fracaso en la cama, porqué vuelve? cierto que nos llevamos super en todos los demás aspectos, se podría decir que es mi alma gemela pero no me resigno a ser una mujer insatisfecha. Ni siquiera me toca ni me besa, a lo más que llega es a jugar con mis manos en el cine y párale de contar. ¿qué pasa? ¿Habrá algún remedio? Lo amo pero no a costa de mi propia sexualidad. Hablamos pero dice que si quiero, se lo haga oral y se acabó. Estoy intrigada y muy insatisfecha....