Según de la enciclopedia electrónica medline, la depresión afecta a 340 millones de personas en el mundo. El periódico Universal afirma que en México más de 7 millones la padecen y que para el 2020, será la segunda enfermedad más común en el mundo.  En España se estima que 5% de la población infantil padece depresión en algún momento de su infancia.




Hablar de depresión en las personas adultas es relativamente frecuente, pero en los niños, parecería ser más bien algo inusual. De hecho los diagnósticos de esta enfermedad generalmente se realizan en adultos pero hoy día la padecen se ha podido identificar que los niños no quedan exentos.  La depresión no distingue clases sociales, ni sexo, ni edades, por lo que todo el mundo podemos padecerla. Hasta el año1975 la depresión infantil (DI) fue aceptada por el National Institute of Mental Health, como concepto y entidad psicopatológica.

La depresión puede presentarse incluso por pasar de una etapa de la vida a otra: pasar de ser niño a ser adolescente. “Francisco Xavier Méndez, explica por qué el 2 por 100 de los niños y el 5 por 100 de los adolescentes se deprimen, llegando en los casos más graves a suicidarse”.


Definición

Depresión: Estado de ánimo triste, deprimido, de mal humor, con inhibición del curso del pensamiento, débil voluntad e incapacidad de decisión. Es una manifestación normal cuando hay causas exteriores que la explican. (Dorsch Friedrich, 1994)

Depresión: La depresión (del latín depressus, que significa “abatido”, “derribado”) es un trastorno emocional que se presenta como un estado de abatimiento e infelicidad que puede ser transitorio o permanente. (Wikipedia, 2008)

A grandes rasgos podemos distinguir dos tipos de depresión

1) La externa o exógena: Tiene que ver con acontecimientos de la vida cotidiana que afectan a nuestros hijos o alumnos. Como su nombre lo indica viene del exterior pero les trastorna por la relación afectiva del hecho (muerte de un ser querido o cambio de escuela), y

2) La interna o endógena. En esta lo más probable es que alguna de las estructuras del cuerpo (neuronas) o los componentes químicos que interactúan entre ellas (neuroconductores) estén dañados o tengan alguna deficiencia en su intercambio: físico, químico y eléctrico. Se ha encontrado una relación entre la alteración de uno de esos neuroconductores llamado serotonina, junto con una disminución de los glóbulos blancos en la sangre (linfocitos o glóbulos blancos) con lo cual nuestro sistema inmunológico o de defensa baja y somos más proclives a enfermar.

Todos los acontecimientos importantes en la vida de los niños pueden producirles alteraciones y  también depresión:

- Tener una gran carga de estrés,
- Haber tenido o presenciado un acontecimiento que puso en riesgo la propia vida o la de otras personas,
- La pérdida de uno o ambos padres,
- Una separación o divorcio,
- Problemas o conflictos escolares o familiares,
- Un cambio de escuela o de lugar de residencia,
- La muerte de las mascotas,
- La pérdida real o imaginaria de un amigo o maestro,
- Tener alguna discapacidad,
- No contar con las habilidades sociales o intelectuales que esperan sus padres o maestros de ellos,
- Haber sufrido maltrato físico o abuso sexual,
- No tener cerca a los seres queridos,
- Todos estos son activadores potenciales de esta enfermedad, pues la depresión se debe a una multiplicidad de causas.


Diagnóstico

Para muchos padres y maestros es importante saber ¿cómo darse cuenta que sus hijos o alumnos sufren depresión? pues los síntomas no son tan evidentes como el tener una gripa y la mayoría de las veces se confunde con tener flojera o un desgano generalizado en el hogar y la escuela, esto llega a interpretar simplemente como un niño con mala conducta.

Ni los padres, ni los profesores cuentan con una guía que les permita detectar y en el mejor de los casos canalizar a los niños a fin de que sean atendidos oportuna y adecuadamente.  Es por ello que resulta muy importante tener en cuenta los siguientes indicadores, pues la depresión no es un estado pasajero, sino una enfermedad que puede resultar discapacitante y en casos muy avanzados mortal:

Si notas que tu hijo o alumno …

- Pasa la mayor parte del tiempo triste y llorando con facilidad,
- Pierde el interés por jugar con otros niños o en la escuela,
- Se mantiene aislado del resto de la familia o de sus amigos en la escuela le cuesta trabajo comunicarse o su comunicación es muy poca,
- Si el niño falta frecuentemente a la escuela,
- Se percibe desmotivado hasta para las cosas que antes disfrutaba,
- No se defiende a pesar de ser lastimado por sus hermanos o compañeros de la escuela (indefensión),
- Tiene poca o nula capacidad de concentración,
- Se vuelve muy irritable, agresivo y  se enoja con facilidad ante pequeñas frustraciones,
- Se siente la mayor parte del día cansado,
- Se le nota extremamente sensible hacia el rechazo y el fracaso de cualquier actividad emprendida,
- Se autocalifica, califica a los demás o a la vida misma de forma negativa,
- Si ve la televisión o le platican una historia, le agrega en general un final catastrófico o muy triste,
- Si ha mencionado el deseo de agredir a otras personas, incluso así mismo, incluyendo ideas de quitarse la vida (suicidio),
- Si ha mencionado no querer ir a la escuela (cuando antes era disfrutable) y dejar de hacer actividades normales como: bañarse o cambiarse de ropa,
- Se queja constantemente de enfermedades (dolor de cabeza, espalda, cuello, estómago, pies, manos, etc.) y pide se le atienda o se le deje regresar a su casa,
- Presenta alteraciones del sueño (insomnio, sueño en exceso, miedos irracionales cuando llega la noche, pesadillas, sonambulismo),
- Se siente ansioso y presenta desórdenes de la alimentación (comer muy poco o en demasía),
- Si ha dejado de sonreír o sonríe poco,
- Se culpa constantemente por cosas eventos que le han sucedido a otros o incluso a él mismo,
- Se comporta como bebé y habla como bebé (regresión),
- Se siente decaído, apático, sin iniciativa para jugar y sin ganas de hacer absolutamente nada, aún cuando se le atiende,
- Se hace de la pipi en la cama (enuresis),
- Habla de escaparse de salirse de la casa, la escuela o incluso de matarse,

Cuando un niño está deprimido también es más susceptible a enfermarse físicamente, pues se ha comprobado que su sistema inmunológico también se deprime, su metabolismo celular se vuelve más lento e ineficiente con lo cual, afecta su crecimiento físico e incluso puede ser un detonante para que se presenten enfermedades infecto contagiosas y genéticas por  parte de la herencia de los padres o abuelos.  Es importante acercarse a los niños, pues en ocasiones no encontramos alguna explicación que justifique su estado de ánimo de sentirse muy triste y es entonces cuando podemos suponer que la causa de su comportamiento no es habitual y tendría muy altas posibilidades de tratarse de alguna alteración a nivel cerebral, ya sea por algún posible daño en alguna zona de la masa encefálica o que el intercambio de información entre las neuronas (neuroconductores) tiene alguna alteración.  Otra causa probable es que los niños o adolescentes estén consumiendo alguna sustancia tóxica.


¿Qué hacer en caso detectar algunos de estos síntomas?

Si presenta más de tres síntomas como los descritos anteriormente es importante que canalices a tu hijo o alumno a los servicios médicos de la escuela o lo envíes con un profesional de la salud.

Pregúntale sobre sus sentimientos y emociones, podrían ser solo pasajeros o tener ya cierto periodo de tiempo (más de dos semanas), lo cual indica que necesita atención urgente. Si el niño tiene con este tipo de síntomas más de dos meses, podría suponerse que se trata de una enfermedad crónica y su origen puede ser hereditario.
Establece rutinas y límites que te permitan saber, cuando deja cumplir y gozar las actividades diarias, de hecho estas les permiten a los niños gozar de una estabilidad emocional, y a ti te podrán servir para saber cuando algo le afecta a tu hijo en el plano físico o psicológico.

Un elemento más a la hora de dormir es el rechinido de los dientes, esto significa que trae cargando mucha tensión emocional o estrés y se refleja en apretar la quijada inconscientemente a la hora del sueño en donde se supone debería de estar más tranquilo.
Es importante que los hijos o alumnos disfruten las actividades de la escuela y de la casa, el aprendizaje mediante el juego es lo más natural para ellos, pero cuando lo viven con tensión, esto les provoca angustia, desesperación y por supuesto depresión.

Es probable que los niños no pidan ser atendidos, pero tanto padres como docentes necesitamos estar pendientes de los síntomas que presentan y si es el caso llevarlos con un profesional de la salud y sean atendidos.

El diagnóstico y el tratamiento son dos elementos indispensables para poder ayudarles y equilibrar la salud de los niños. Y los padres y los maestros son un factor muy importante en detectar este tipo de enfermedades pues son quienes interactúan más tiempo con los niños.


Tratamiento
Pueden utilizarse varios tratamientos:

Tratamiento psicológico: La terapia cognitivo conductual es un elemento muy importante en la intervención de este tipo de enfermedades. La terapia Cognitiva es un procedimiento activo, directivo, estructurado y de tiempo limitado. Se basa en la teoría de que los afectos y la conducta de un individuo están determinadas en gran medida por el modo que tiene dicho individuo de procesar la información (todos los estímulos provenientes tanto del mundo externo como del mundo interno) y dar significado a los hechos. Dicho de otra manera, lo que pensamos acerca del mundo, de los demás y de nosotros mismos, condiciona nuestros estados de ánimo y nuestra conducta.

Programa de tratamiento médico: El primer medicamento considerado normalmente es un tipo de antidepresivo llamado inhibidor selectivo de la recaptación de la serotonina (SSRI, por sus siglas en inglés); Prozac con mucha frecuencia es la primera opción.

Programa de tratamientos alternativos: Actualmente existe una tecnología denominada “Terapia de campo electromagnético pulsante de Baja Frecuencia”. Es no invasiva, completamente natural y sin efectos secundarios.

Consiste en acostar al paciente en una cama que esta conectada a una computadora. En donde se genera un campo electromagnético el cual sería el equivalente metafóricamente hablando de estar acostado en un imán.  El campo electromagnético imita las onda vibratorias de un cuerpo en estado de salud y con ello se logra equilibrar la energía del paciente.

Es un principio completamente físico, el cual supone que cualquier enfermedad se debe al desequilibrio electromagnético de un electrón que gira alrededor de un átomo. Cuando se presenta un desequilibrio electromagnético, el conjunto de moléculas, células, tejidos y sistemas de nuestro cuerpo entra en un proceso de enfermedad.  Cuando un paciente entra al campo electromagnético, no solo equilibra su cuerpo sino también su mente. La psicoterapia tecnológica, es la combinación de terapia psicológica con campo electromagnético, es una nueva alternativa en el tratamiento de la depresión en personas de todas la edades.




Bibliografía:

[1] Fuente: www.medline.com

[2] Fuente: El universal, domingo 26 de noviembre de 2007, México, D.F.

[3] http://www.guiainfantil.com/salud/cuidadosespeciales/depresioninfantil.htm

[4] Francisco Xavier Méndez. El niño que no sonríe: estrategias para superar la tristeza y la depresión infantil. Editorial Pirámide, Madrid, 1998.

[5] Dorsch Friedrich. Diccionario de Psicología, Editorial Herder, Barcelona, 1994.

[6] http://es.wikipedia.org/wiki/Depresi%C3%B3n

[7] Barrera Juan Antonio (2007) Ponencia presentada en el 1er. Congreso Internacional sobre Tratamiento Metabólico y Magnetoterapia. El uso del campo electromagnético pulsante en psicoterapia (Psicoterapia Tecnológica o Psicoterapia Psicofísica), México, Centro Médico Siglo XXI, Diciembre.

Autor: Juan Antonio Barrera