El Instituto del Corazón del Dr.Favaloro, diseñó una dieta para hacer solamente durante tres días corridos de la semana, con la que se pueden perder en ese lapso hasta cinco kilos de peso.

Este régimen actúa químicamente, de modo que hay que seguirla en forma estricta sin modificar nada. Los cuatro días subsiguientes de esa semana, se podrá seguir comiendo en forma normal pero moderada.

Esta dieta se puede volver a hacer a la semana siguiente; y en un mes se logrará perder muchos kilos si se respetan estas reglas con rigor.


Primer día:

Desayuno: Te o café, medio pomelo o una naranja, una tostada con dos cucharadas de queso blanco descremado.

Almuerzo: media taza de atún al natural (60 gramos), una tostada, café o té.

Cena: 45 gramos de carne (bife o asado), una taza de chauchas, una taza de remolacha, una manzana, una taza de helado de vainilla.

Segundo día:

Desayuno: Café o te, un huevo duro, media banana, una tostada.

Almuerzo: una taza de queso cottage, cinco galletitas de agua.

Cena: dos salchichas de Viena, una taza de brócoli, media taza de zanahoria rallada, media banana, media taza de helado de vainilla.

Tercer día:

Desayuno: café o te, cinco galletitas de agua, queso Mar del Plata o Gruyere.

Almuerzo: un huevo duro o pasado por agua, una tostada.

Cena: una taza de atún (60 gramos), una taza de remolacha, una taza de coliflor, medio melón, media taza de helado de vainilla.

Se pueden tomar hasta tres litros de agua por día, siendo los condimentos permitidos únicamente la sal y la pimienta.

Hacer una dieta estricta no es un recurso válido si no va acompañada de un cambio de actitud con respecto a la comida, ya que la moderación es la mejor forma de mantener el peso y evitar seguir aumentando.

Lo ideal es comer de todo pero poco, servirse pequeñas porciones de alimentos variados y evitar las salsas grasosas y el alcohol.

El alcohol tiene muchas calorías, pero si a una persona le agrada beber, puede hacerlo con moderación, evitando tomar más de una copa de vino o cerveza por día, si desea mantener su peso o bajarlo.

Lo que realmente funciona es practicar actividad física. Una caminata diaria de una hora es económico y hace milagros, no solo para controlar el peso sino también para mejorar el estado de ánimo y recuperar el equilibrio psíquico.

Representa una hora de tiempo para estar con uno mismo y poder disfrutar del aire libre.

Por otro lado, los alimentos se eligen ya que generalmente somos nosotros mismos los que los compramos y los preparamos, de manera que el primer cambio de actitud es disminuir la cantidad de alimentos calóricos en nuestras compras y aumentar la cantidad de frutas y verduras.


Sin duda existe otra forma de comer que conduce a mantenernos más sanos, más jóvenes y más ágiles y con el peso justo, que tenemos que adquirir y hacer de ello un hábito. Porque el exceso de peso no es bueno para nadie y cuando es demasiado, no permite desarrollar una vida normal ni disfrutar de la vida plenamente.

Además, lo malo de tener sobrepeso, es que no se detiene y va aumentando día a día hasta convertirse en una seria enfermedad.

Hay que estar atentos y acostumbrarse a pesarse todos los días. Esta práctica nos ayudará a motivarnos para comenzar a hacer una dieta cuando la balanza nos indique que estamos comiendo de más.

No se trata de ser flacos, o de parecernos a otros, sino de tener un cuerpo armónico con el peso justo, para lograr ser físicamente la mejor expresión de la persona que somos.