La teoría de la relatividad ha modificado el concepto de espacio y tiempo, ya que ha demostrado que el espacio es tetradimensional y que el tiempo no es absoluto sino relativo al espacio.

Es difícil lograr intuir la dimensión tetradimensional ni tampoco expresarla con lenguaje cotidiano, pero es una realidad que los místicos orientales parecen poder alcanzar, en estados de conciencia no ordinarios.

Probablemente, las dimensiones a las que acceden los místicos no sean las mismas a las que se refiere la teoría de la relatividad, pero es asombroso que su intuición los haya movido a tener ideas del espacio y del tiempo que se parecen a las que contiene la teoría de la relatividad.



El investigador del budismo D.T.Suzuki escribió que en el hecho de la experiencia pura no hay tiempo sin espacio ni espacio sin tiempo.

La teoría de la relatividad permite comprender que la masa es una forma de energía y que todo cuerpo tiene en su masa energía almacenada y esto nos recuerda también la teoría de las mónadas de Leibniz.

El descubrimiento de la relatividad espacio tiempo ha modificado el concepto de lo que es una partícula, porque obliga a no asociarla a una sustancia material sino a verla como haces de energía.

La energía se relaciona con procesos, con actividad, lo que hace inferir que las partículas son de una naturaleza dinámica con un aspecto espacial y un aspecto temporal, porque poseen cierta masa y porque también son procesos y es imposible separar estos dos aspectos de las partículas porque ambas son distintas partes de la realidad espacio tiempo.

La intuición de los místicos orientales sobre la íntima relación entre el espacio y el tiempo hace que tengan una visión del mundo dinámica, tal como los físicos modernos.

Los budistas conciben un objeto como un acontecimiento y no como una sustancia y resulta sorprendente que las dos teorías modernas básicas de la física, la teoría cuántica y la teoría de la relatividad, participen de los conceptos principales de la perspectiva oriental del universo.

La teoría cuántica concibe el universo como una serie de conexiones interrelacionadas cuyas partes se pueden definir en función del todo.

La teoría de la relatividad es la que le da vida a esta conexión cósmica al revelar su esencia dinámica.


Actualmente, los científicos se encuentran abocados a descubrir una teoría unificada que pueda explicar el mundo subatómico; mientras tanto existen varias teorías parciales que describen con precisión estos fenómenos.

Todas estas teorías se refieren de distinta forma el carácter dinámico del universo y la interrelación fundamental que existe en él; y todas ellas se basan en conceptos filosóficos muy similares a los del milenario misticismo oriental.

La idea de que se puede entender el mundo en base al descubrimiento de un componente básico fundamental de la naturaleza ha cambiado. Actualmente se considera al universo como una serie de interconexiones dinámicas de acontecimientos relacionados entre si, habiéndose dejado de lado la idea de que la realidad está constituida por unidades fundamentales.

La ciencia y el misticismo son expresiones complementarias de la mente humana, que no se necesitan entre si pero que el hombre sí necesita para lograr una más acabada comprensión del mundo.


Fuente: “Más allá del ego”, Abraham Maslow y otros.