La depresión es un trastorno anímico de carácter general que se caracteriza por una cesación en la búsqueda de placer (ahedonia), decaimiento, baja autoestima, tristeza y abulia, entre otros muchos síntomas que pueden cursar con mayor o menor intensidad según los casos.

Son muchos los subtipos y tipos de depresión que tienen una incidencia grande en la población occidental. Dicha incidencia resulta ostensiblemente mayor en las mujeres, o al menos son las mujeres las que lo reconocen en mayor proporción (el falso concepto de hombría pudiera estar tras una menor incidencia reconocida en el hombre).

La depresión, en cualquiera de sus formas, se puede presentar en conjunción con la anorexia, demencias seniles, alcoholismo...

Si bien la depresión se puede curar por medios propios (como otras tantas enfermedades), una adecuada atención terapéutica acorta los tiempos de sufrimiento y puede impedir las frecuentes recaídas.