Los trastornos estomacales e intestinales se relacionan con la forma de vivir los contratiempos y las dificultades de la vida diaria; porque el aparato digestivo está íntimamente ligado al sistema nervioso.

Desde el punto de vista biológico el aparato digestivo deriva del sistema nervioso.


Los intestinos poseen una gran cantidad de nervios del sistema nervioso autónomo que se regulan automáticamente, así como también algunas hormonas, cuya función aún no se conoce con exactitud.
Esta estrecha relación entre el sistema nervioso y el aparato digestivo hace que la mayoría de los trastornos digestivos sean de índole psicosomática.

La forma de asimilar las experiencias emocionales se puede manifestar a nivel digestivo y provocar afecciones como úlceras, colon irritable, colitis, etc.


Para intentar revertir estos procesos lo primero que hay que tener en cuenta es la vida emocional del paciente.

Los síntomas pueden aliviarse con medicamentos y siguiendo una dieta, pero es común que vuelvan a aparecer al poco tiempo, tornarse crónicos y durar toda la vida.

En el caso de las úlceras, la acción de los jugos gástricos se altera seriamente con las emociones, provocando la formación de una lesión difícil de curar que es la úlcera péptica.

Este proceso ocurre generalmente en situaciones de estrés y se suele presentar en individuos con una personalidad predispuesta a desarrollar una úlcera.

Se trata de sujetos irritables, irascibles, nerviosos, hiperactivos, obstinados, emotivos, intolerantes y aprensivos. Es común que además fumen o beban en exceso y que tengan malos hábitos de alimentación.

Así como ellos suelen gastar sus energías trabajando sin límites, lo mismo hace su aparato digestivo.[/u]

Las úlceras pueden ser hereditarias y también puede influir tener factor de sangre tipo O, aunque aún no se sabe por qué esta condición puede generarla.

Lo grave de las úlceras es que se pueden perforar cuando llegan a afectar la capa estomacal poniendo en riesgo la vida del paciente.

Las personas que sufren de úlcera deben cuidar su dieta y evitar el alcohol, el café y el cigarrillo, aunque éstas no sean condiciones suficientes para prevenir una perforación porque puede ser inevitable.

Además, estos cuidados resultan muy difíciles para las personas predispuestas a desarrollar úlceras, ya que el alcohol y el cigarrillo les calman la ansiedad, y el eliminarlos, le genera tensión, anulando así los efectos benéficos de la abstinencia.

Las úlceras se pueden desarrollar en personas que debido a su personalidad tienen predisposición, durante una situación de estrés prolongada, aún cuando sea muy cuidadosa en otros aspectos.

El colon irritable es la afección más común y más difícil de tratar. Los pacientes se quejan de dolores en la parte baja del abdomen, constipación o colitis en forma recurrente.


El estrés que produce la ansiedad y la preocupación y algunos rasgos de personalidad neurótica son las características de estos pacientes.

No se sabe todavía con exactitud si los síntomas son los que le provocan estrés y la alteración emocional o si son los trastornos afectivos los que producen los problemas orgánicos.

Sin embargo estos síntomas suelen desaparecer cuando se soluciona el problema emocional más que controlándolos físicamente.

Los estados emocionales alterados perturban las funciones del organismo, porque cuerpo y mente son uno.

Fuente: “Cómo crear salud”, Deepak Chopra, Ed. Grijalbo, Argentina, 1992