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Educación y aprendizaje

Atención y técnicas de aprendizaje.

Fracasar es aprender

La intención de ponerse en acción para hacer realidad los sueños es lo más valioso, porque el éxito de los emprendimientos sólo nos está indicando que estamos transitando por el camino correcto y que hay que seguir adelante intentando la realización de cosas nuevas.

Lo nuevo es lo que nos llena de energía y nos entusiasma, es la frescura de la vida, todo lo que aún tiene posibilidades de desarrollarse, crecer y madurar.

Las decisiones pueden ayudar a fracasar y es la forma de tomar decisiones la que conduce directamente hacia una cadena de fracasos.



Las decisiones provienen de las creencias, porque somos lo que creemos, de modo que si una persona está convencida de tener una auténtica vocación de fracaso, para revertir esa tendencia tiene que comenzar cambiando sus creencias.

El desarrollo de los negocios en una sociedad compleja y cambiante exige una estrategia de acción que hay que seguir que garantiza en gran medida buenos resultados.

Este modo de hacer las cosas se puede aprender, pero es necesario desprenderse de toda idea preconcebida y estar libre de prejuicios.

Los expertos en comercialización estudian la situación, las condiciones del entorno, las tendencias, hacia donde se dirige el mercado, estimulando la creación de un equipo de trabajo idóneo, incentivando la incorporación de socios familiarizados con la actividad que van a desarrollar y compartiendo y aceptando nuevas ideas, sin quedarse pegado a las propias.

Hoy en día se deben sacrificar los personalismos y emplear técnicas y estadísticas reales para poder trabajar sobre terreno seguro.

El fracaso no es sólo el resultado de una intención sino que es una forma de vida cuando se insiste en mantener el rumbo equivocado.

A los que se hunden en este remolino, esta situación les confirma que no vale la pena intentar nada, que tienen mala suerte y que para tener éxito hay que mentir, engañar o estafar.

Todo lo que pudo haber sido y no fue en la vida de una persona tal vez se haya debido a su creencia derrotista que dio por tierra con todas sus intenciones. Sin embargo siempre se está a tiempo para intentarlo porque la vida comienza hoy.

El fracaso ayuda a entender por qué nos equivocamos y nos da la posibilidad de corregirlos, porque no existen los proyectos perfectos.

Un trabajo mental puede ser entorpecido por las emociones, cuando el entusiasmo y las ilusiones hacen que corra por nuestras venas la adrenalina.

Es mejor permanecer frío y concentrado, porque la realidad tiene sus reglas que no hay que perder de vista y las emociones nos impiden ver con claridad.

El éxito de una persona, cualquiera que sea su actividad, es el resultado del esfuerzo de mucha gente que ha hecho su aporte silencioso para obtener el mismo objetivo.

El fracaso abre nuevos caminos, marca nuevas sendas, rompe viejas estructuras y se convierte en el paso obligado de todos los exitosos.

Recién cuando la persona se puede despegar emocionalmente de un proyecto comienzan a aparecer los resultados, que es cuando se entrega, deja de estar ansioso, expectante y se deja llevar sin oponer resistencia.

No es casual que casi todos tengan esta experiencia. Es como si sólo se pudieran lograr los objetivos cuando estos ya no importan, cuando han dejado de ser lo más importante en la vida de una persona.
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Kurt Lewin y el Desarrollo Adolescente

La teoría del campo de Kurt Lewin, da importancia en esta etapa de transición, al hecho de que el adolescente, que ya no es un niño ni tampoco un adulto, tenga que cambiar de grupo.

Mientras es niño puede compartir tanto su propio grupo como el de los adultos, pero cuando llega a la adolescencia necesita un grupo de pares, los cuales se caracterizan por su ambigüedad.

Los grupos de los mayores no aceptan la conducta de los adolescentes que les parecen infantiles, pero tampoco dejan que tomen decisiones de adultos.



Un adolescente puede sentirse perdido, anhelando encontrar un ambiente de iguales que le ofrezca un marco de referencia confiable donde lo puedan comprender, porque se siente inseguro y no sabe bien cual es su rol en la sociedad.

Lewin propone el concepto de espacio vital que representa la suma y la interacción de una persona y todos los factores del ambiente; e interpreta que la conducta es producto de ese espacio y no solamente una respuesta a estímulos.

El espacio vital se compone de distintas regiones o fronteras que para el adolescente casi siempre no son fáciles de franquear.

Se trata de actividades que requieren que sea mayor de edad o por lo menos contar con la autorización de los padres, como por ejemplo manejar vehículos u otras también poco accesibles, como tomar bebidas alcohólicas o tener relaciones sexuales, todos objetivos que le interesan pero que les resultan generalmente inaccesibles, ya sea por restricciones paternas como legales o morales.

Al sentirse extraviado frente a un campo que cambia velozmente y un entorno familiar que se opone a sus requerimientos, puede caer en una crisis que lo llevará a refugiarse en si mismo, permanecer retraído, insociable, malhumorado, confundido y lleno de agresividad reprimida, que lo inclinará a tomar posiciones extremas.

Esa incertidumbre es el resultado de su desorientación y falta de conocimiento de cuál es su propio lugar y situación. Incluso su propio cuerpo se transforma rápidamente en la imagen de un desconocido en quien le cuesta confiar porque lo perturba.

Este sentimiento de inestabilidad modifica su estado emocional y puede cambiar su visión del mundo.

Kurt Lewin define a la adolescencia como un período de transición en el que se producen grandes cambios que afectan al individuo debido a la rapidez en que se producen y por la modificación radical de su espacio vital, que se vuelve inestructurado y desconocido y que lo hace sentir inseguro de si mismo.

En sociedades modernas, el adolescente puede sentirse como un hombre marginal que se encuentra en la frontera entre dos grupos, el de los niños y el de los adultos, sin pertenecer a ninguno de los dos; porque la pretención de acercarse a cualquiera de estos dos grupos mayoritarios lo hace sentir frustrado, disminuido, inestable e incomprendido.

Al mismo tiempo pertenecer a un grupo minoritario socialmente como el de los adolescentes, sin poder de participación o decisión, que adopta las conductas impropias del hombre marginado; le produce un conflicto, forzándolo a elegir valores, formas de pensar y actitudes del mundo de los niños y de los adultos que lo ayuden a resolver situaciones y que a la vez no produzcan resistencia o rechazo en su nuevo grupo.

Dentro de ese marco social puede ser sensible y tímido o bien descarado y escandaloso, pero su conducta también puede revelar impulsos altamente agresivos.

El conflicto de valores produce gran estrés emocional porque no es fácil que un adolescente sea reconocido con seriedad fuera de sus pares.

Un adolescente puede llegar a decisiones extremas y rebelarse a todo, porque es el momento de la vida en que se pone en tela de juicio lo establecido y la oportunidad de arriesgarse a intentar el cambio.

La teoría del campo de Kurt Lewin observa el aspecto dinámico de la conducta adolescente, y lo describe como un juego de fuerzas positivas y negativas en su espacio vital, que tiene en cuenta las diferencias individuales y culturales, ya que la sensibilidad frente a las influencias del ambiente cambia significativamente en cada persona.

En sociedades con marcos de referencias rígidos la transición será más difícil y cuanto más profunda sea la brecha generacional mayores serán las dificultades.

Fuente: “Teorías de la Adolescencia”, Rolf E. Muuss, Ed. Paidós, 1976
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El Rol del Docente

La violencia continúa estando presente en las aulas; y padres, alumnos y maestros hacen justicia por su propia mano.

A los niños y jóvenes, los adultos les enseñan con su propio comportamiento, que las reglas no se cumplen, que la fuerza bruta es la que vale, que hay practicar la ley de la selva y que el otro no es digno de respeto.

Los jóvenes son violentos porque vivimos en una sociedad violenta, la gente no respeta las leyes ni el derecho de los demás, la televisión prioriza la violencia como atracción máxima y ni los padres ni los maestros están dispuestos a cumplir su rol y asumir su responsabilidad.



El rol de los padres es en primer lugar dar el ejemplo, actuando de la misma manera en que desean que se comporten sus hijos, atender sus necesidades mientras son chicos, darles formación moral y valores, lograr que reciban educación, y no dejarlos nunca solos.

La labor de un docente es dar el ejemplo, enseñar y educar y lograr mantener un buen vínculo con sus alumnos, porque los alumnos aprenden cuando tienen una relación afectiva con su profesor, se pueden identificar con ellos, y adoptan sus modos de hablar, de ser y de pensar.

Un maestro debe tener una formación moral firme, basada en valores inalienables y no una actitud relativista que justifique cualquier acción de violencia.

Un docente tiene que tener paciencia y saber respetar a sus alumnos, haciendo valer su autoridad como líder de la clase y comportándose de acuerdo a ello.

La autoridad docente significa el poder de poner las reglas y hacerlas cumplir; y de orientar y dirigir la clase con el propósito de cumplir con los requisitos académicos y formativos de los alumnos.

Un maestro tiene que tomar distancia suficiente de sus alumnos y no confundirse con ellos y para lograrlo no debe darles confianza, tutearlos o ponerse a su mismo nivel.

El primer día de clase, tiene que poner las reglas, las cuales deberán estar exhibidas en lugar visible en el aula para ser cumplidas por todos, incluso por él y ninguno tendrá el derecho de no cumplirlas.

Si un alumno se niega a obedecer estas reglas, el maestro debe hablar con él a solas e interesarse por su situación personal, ya que los jóvenes difíciles son en general los que se aburren en clase o los que tienen problemas en sus casas.

Hay muchos niños y jóvenes que sufren abusos, no están atendidos adecuadamente y tienen experiencias tempranas de abandono; y el maestro es la figura que representa a los progenitores que lo han frustrado, que lo llenan de sentimientos de descontento, malestar e ira, y es en él en quien se atreven a descargar su agresión.

Estos jóvenes deben recibir atención especial y es necesario tenerlos cerca, ubicarlos en los primeros asientos, darles tareas de responsabilidad para mantenerlos ocupados y motivados y tratarlos con respeto y afecto, ya que una buena relación con el maestro favorece el aprendizaje.

Lo ideal es que todos se ubiquen formando un círculo, de manera de obligarlos a estar atentos, no distraerse y a participar en clase.

Las trasgresiones a las reglas deberán recibir una sanción que los alumnos deben conocer de antemano, y el buen comportamiento merecerá un puntaje que puede ser exhibido en lugar visible para que puedan tener oportunidad de registrar su evolución y ser merecedores de un premio final.

La mejor motivación para un alumno es poder relacionar todos los temas con la vida diaria, para sentir que el esfuerzo que tiene que hacer es necesario y útil y que ayudará a su desenvolvimiento en la sociedad.

Un método que los obliga a pensar por sí mismos es inducirlos a hacer preguntas inteligentes sobre los distintos temas y tomar pruebas con el libro abierto para elaborar preguntas y responderlas. Esta es la mejor forma de que entiendan y aprendan cualquier contenido.

Levantar la voz, amenazar o enojarse hace que el maestro se ponga a la misma altura del alumno y éste no lo respete ni lo reconozca como líder.


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Banco de Leche Humana

Afortunadamente, en la actualidad se ha recuperado el valor de la leche materna como el mejor alimento para un bebé y más aún si éste es prematuro.

Hace apenas tres años fue creado en Argentina, el primer banco de leche humana pasteurizada, en el Hospital San Martín de La Plata.

A lo largo de la historia siempre existieron madres que se dedicaron a alimentar a otros bebés además del propio, que por distintas razones no podían ser amamantados naturalmente.

La figura de la nodriza era común en las clases acomodadas, pudiendo eludir las madres de familias ricas, esa tarea.



Una madre puede producir más leche de la que un bebé necesita y si amamanta a dos bebés su producción de leche aumenta en función al aumento del estímulo; y en algunos casos, aunque una mujer no haya parido, la succión de un bebé puede ser un estímulo suficiente para producir leche.

La revalorización de la lactancia materna, junto al avance de la ciencia y la tecnología, así como la intención de la donación anónima de este vital elemento, parecería restarle emoción a un hecho de generosidad que trasciende la tarea instintiva que realizan espontáneamente las mujeres que se ofrecen como nodrizas, cuando las circunstancias lo exigen.

En este caso, las donantes voluntarias son recibidas en la sala de extracción y conectadas a bombas mecánicas que extraen la leche de sus mamas, logrando establecer un vínculo invisible que aunque no se materializa, produce en ambas madres un sentimiento de hermandad que renueva su esperanza en la humanidad.

Los bebés prematuros son los destinatarios de esta leche, ya que tienen mayor riesgo de contraer enfermedades después de nacer y la leche materna fortalece su sistema inmunológico.

El equipo del Dr. Gustavo Sager, pediatra del Hospital San Martín de La Plata, defiende la lactancia materna con verdadero fervor.

La leche de las madres que han tenido partos prematuros es extraída para su bebé y además pueden donar el excedente para los otros bebés cuyas madres, por algún motivo no pueden alimentarlos; y una vez extraída, esta leche es colocada en freezers, para luego ser pasteurizada, previo examen bacteriológico..

En Estados Unidos, la leche materna se comercializa pero en Argentina es gratuita.

La idea es crear nuevos bancos de leche en todo el país; pero para llevar a cabo este emprendimiento se necesita presupuesto que ya está en vías de ser conseguido, mediante un proyecto de ley que ya tiene media sanción en la cámara de diputados.

A pesar de los obstáculos, en el Chaco ya se inauguró un segundo banco de leche materna. A esta iniciativa se sumó la Maternidad Sardá de la Ciudad de Buenos Aires y existe una cuarta iniciativa próxima a ser concretada en Mendoza.

Esta nueva forma de encarar el peligro que se cierne en los prematuros, alimentándolos con leche materna en todos los casos, ha producido una disminución significativa del riesgo de que desarrollen enterocolitis necrotizante, enfermedad grave que suele afectarlos.

La leche de una madre que ha tenido un parto difícil y prematuro, demora en bajar, más cuando el bebé es muy pequeño para succionar. Esta dificultad es la exige con mayor frecuencia la colaboración de donantes.

La primera leche que ingiere un recién nacido contiene muchos glóbulos blancos e inmunidad, pero a medida que la leche baja, se hace más espesa y tiene mayor cantidad de calorías y grasas y menos inmunidad.

La leche que tiene mayor inmunidad se destina a bebés que necesitan mayor defensa y que recién comienzan a alimentarse; y los que tienen que ganar peso consumen la que contiene mayor proporción de calorías.

Los médicos del Hospital San Martín de La Plata consiguen la leche con su propio esfuerzo personal; ya que en los casos en que las madres donantes no pueden ir al hospital para la extracción de leche, son ellos mismos los que se ocupan de ir a buscarla.

La leche materna garantiza el crecimiento de los bebés prematuros y fortalece su vínculo con la madre; pero también los bebés a término la necesitan, ya que a diferencia de los otros mamíferos, no pueden seguir a su madre, y el pecho materno, sus brazos y su calor son los factores que favorecen su desarrollo normal y completo.


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Cómo Saber si tengo que cambiar de carrera


Para seguir una carrera y terminarla con éxito, no es suficiente ni el voluntarismo ni las buenas intenciones; tampoco los puede ayudar demasiado contar con una actitud positiva, ni ser constante o conformista, porque cuando no pueden estar satisfechos ni felices con lo que han elegido, le resultará muy difícil disponerse a estudiar y si recién se encuentran cursando el primer año, tienen que saber que aún es posible cambiar sin demasiado costo y tener la oportunidad de abrirse a nuevas opciones.

Muchos esperan y postergan una decisión que se hace cada vez más difícil a medida que pasa el tiempo, sin saber que el primer año de un ciclo terciario es decisivo y representa la prueba que se necesita para reforzar la elección o para debilitarla.

Existen algunas claves que pueden indicar el camino a seguir cuando la duda no les permite dedicarse plenamente a lo que están haciendo.



Por ejemplo, cuando sienten que la carrera elegida no está a la altura de sus expectativas, los defrauda y les cierra horizontes que pretenden alcanzar.

Cuando por el contrario, la elección está por encima de sus capacidades para el desarrollo de esa disciplina y les resulta imposible cumplir con las exigencias académicas que están fuera de sus posibilidades.

Cuando de pronto descubren que desean hacer algo diferente pero que en el momento de decidir no se atrevieron hacer.

Cuando no pueden prestar atención porque las materias básicas los aburren o no les interesan.

Cuando no pueden ser espontáneos ni creativos, no se les ocurre nada concreto para aplicar los conocimientos.

Cuando se sienten incómodos y sin motivación alguna.

Cuando fracasan sus relaciones con los compañeros porque no tienen nada en común y sienten que no pertenecen a ese grupo.

Cuando se sienten de mal humor todo el tiempo y furiosos de solo pensar en tener que ir a clase.

Cuando sienten que no están aprovechando el tiempo y que están perdiendo dinero en algo que creen difícil poder aplicar en el futuro en el ámbito laboral.

Cuando se sienten ansiosos, abrumados, preocupados o deprimidos con este tema.

Cuando todas estas cuestiones se cumplen en ustedes en algún grado, es hora entonces de comenzar una nueva búsqueda, centrándose no en una carrera posible sino en un área específica vocacional, para posteriormente elegir adecuadamente la carrera más indicada, el ámbito donde creen que podrán recuperar la confianza en ustedes mismos y las ganas de estudiar.

Elegir un área de estudio exige hacer lo posible para conocerla bien, estar al tanto de todas las opciones que ofrece, saber con precisión las posibilidades laborales que existen, las tareas que les habilita hacer, el estilo de vida que les permitirá obtener y el ámbito social y laboral que tendrán que frecuentar.

La segunda decisión para ustedes, será aún más importante que la que hicieron por primera vez, en que se podían permitir equivocarse.

Esta vez, implicará comprometerse seriamente con su decisión y aprovechar todas las habilidades y aptitudes que tengan para cumplir con ustedes mismos, sin eludir el desafío que representa y sin esperar imposibles ni idealizar. Porque no existen carreras ideales y no pueden pretender que la carrera se adapte a ustedes sino que será necesario que ustedes se adapten a ella.

A veces el fracaso en los estudios se debe a no saber compartir los problemas y las dificultades con los compañeros, a no saber pedir ayuda, o a no querer estudiar en grupo cuando se trata de temas difíciles que exigen distintos puntos de vista y diferentes abordajes.

No sólo se aprende de los profesores, sino también de los compañeros, si no se adopta una conducta individualista o competitiva y si se es capaz de trabajar en equipo.

Las personas que estudian la misma disciplina se complementan porque tienen distinta personalidad y pueden ver cada uno de ellos aspectos diferentes y tener otros puntos de vista.

Todos los que los rodean les pueden enseñar algo, si no prejuzgan y si saben estimar sus cualidades, tanto para que sean sus amigos como para ayudarse mutuamente.

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Aprendiendo a decir NO

El monje benedictino alemán, Anselm Grün, doctor en Teología, autor de más de doscientos libros espirituales que han sido traducidos a 28 idiomas; viaja por todo el mundo llevando su mensaje sobre el tema de la falta de límites y de los problemas de salud que provoca no poder decir no.

Este dilema que tiene mucha gente, se presenta generalmente cuando se desea contentar a todos y se siente la obligación de no negarse a satisfacer las necesidades de otro, aunque no se pueda.

Es algo más común de lo que creemos, porque a miles de personas les interesan las conferencias del monje Grün en todo el mundo y acuden a ellas deseosos de enterarse de lo que tiene que decir al respecto.

Muchos no respetan sus propios límites, superan con su conducta cualquier frontera y transgreden todas las normas.

Sin embargo los límites son necesarios, le dan sentido a la vida, permiten sentirse contenidos y conocerse más a si mismos.



En su libro “Límites sanadores” Grün se dirige a todos aquellos que no son capaces de negarse nada a si mismos, ni decirle que no a los demás, porque está convencido que el que no sabe decir que no y vive pendiente de las expectativas de otros puede llegar a enfermarse seriamente, y esa exigencia le hará darse cuenta dolorosamente de sus propios límites.

La vida se encarga de mostrarnos que somos seres limitados y tenemos que aprender a aceptarlo, porque nadie es perfecto.

No sólo tenemos que vivir reconociendo nuestras limitaciones sino que también tenemos que preservar nuestra intimidad poniéndole límites a los demás y al mismo tiempo ser capaces de respetar sus límites para no invadir su privacidad e individualidad.

La edad es un límite que hay que respetar, así como también el límite de la propia finitud.

Ninguno de nosotros puede estar siempre en forma incondicional dispuesto a atender las necesidades eventuales de otros, porque tenemos nuestras limitaciones o porque somos incapaces de hacerlo; porque así como aquellos que nos necesitan, nosotros también tenemos que enfrentar nuestras propias necesidades.

El límite es un indicador de medida que nos obliga a actuar moderadamente y a no presionarnos con exigencias más allá de nuestras posibilidades.

En esta época, es la falta de medida y los excesos lo que trastorna la vida del hombre hasta llegar a enfermarlo; incluso la depresión es una cuestión relacionada con la falta de límites.

Es la falta de marcos de referencia lo que nos lleva a sentir una sensación de inseguridad que nos llena de miedos.

La gente suele trabajar más de lo que puede, presionada por aparentes necesidades circunstanciales, apetencias desmedidas y deseos de hacer lo que hacen otros, para aventajarlos o destacarse.

Las leyes, las reglas, los estatutos son límites que nos protegen y respetarlos nos hace sentir más seguros.

El respeto de los límites favorece nuestras relaciones, nos ofrece mayores posibilidades de éxito, nos permite darnos cuenta de nuestras posibilidades y capacidades y apreciar lo que más nos conviene.

En el ámbito privado debe existir la intimidad personal, un sector propio destinado a vivirlo en soledad que no debería ser violentado por nadie con ninguna excusa.

Somos seres limitados, sin embargo somos capaces de enfermarnos con tal de no renunciar a nuestra imagen y hacer algo aunque no podamos

Conocerse a uno mismo es lo más importante para mantener el equilibrio, aprovechando el potencial que tenemos para enfrentar aquellos desafíos de lo que sí somos capaces, y seguir creciendo.

Excedemos nuestros límites por miedo a no ser amados, por temor de herir a los demás, porque somos perfeccionistas porque pretendemos ser mejor que los demás. Pero si estamos centrados y actuamos con convicción y firmeza, los límites no ofenden.

Ser solidario no significa hacer más de lo que podemos y si no estamos en condiciones de ayudar, tampoco necesitamos justificarnos demasiado ni dar muchas explicaciones por lo que el otro pueda pensar, porque el otro siempre es libre de pensar lo que quiera.

Darse tiempo y ocuparse de uno mismo no es egoísmo, es salud mental y sólo requiere carácter firme.

Fuente: “Límites Sanadores”, Anselm Gün.


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Deficiencias del Colegio Secundario

Los estudiantes del nivel secundario llegan a la Universidad con una formación deficiente.

Esto es lo que advirtió el Dr. Manuel Mora y Araujo, educador, abogado y sociólogo, en oportunidad de su desempeño como rector de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), según expresó en la entrevista que mantuvo con Mariano de Vedia para el diario La Nación.

Creo que tiene razón porque se puede constatar en Internet, el bajo nivel que muestran muchos universitarios; como poca educación, falta de conocimientos y de vocabulario, distorsión del idioma y faltas de ortografía, incluso los que están a punto de recibirse.



Hoy en día algunos profesores del colegio secundario no corrigen las palabras mal escritas en los exámenes porque consideran que no les corresponde, acentuando la desconexión con otras asignaturas.

El ciclo introductorio para ingresar a la Universidad, no es suficiente para paliar no solo los errores ortográficos sino las serias falencias de la formación secundaria, donde los alumnos aprueban las materias pero siguen con las mismas carencias que arrastran desde la escuela primaria.

Mi experiencia como profesora en una escuela secundaria, me sirvió para convencerme de no volver jamás a intentar otra y resolver dedicarme a ejercer mi profesión en otras áreas; porque el sistema educativo del nivel secundario es una estructura fosilizada, rígida y pacata, donde no hay lugar para la motivación, ni para que los alumnos aprendan a aprender, a pensar por si mismos, o a relacionar su estudio con el trabajo.

El sistema, en lugar de evolucionar para lograr que los alumnos puedan brindar a la sociedad lo mejor de si mismos, retrocede, encerrada en una torre de marfil y con la ineficacia de muchos profesores que no tienen una adecuada y actualizada formación docente.

En lugar de intentar captar el interés de los alumnos que molestan porque se aburren, los apartan, los condenan y los etiquetan, quitándole la oportunidad de provocar su interés.

La raíz de este problema no son los alumnos, porque cuando un alumno no aprende la responsabilidad es del profesor.

Es cierto que tanto la formación como la educación y socialización primaria de un niño es responsabilidad de los padres, pero la escuela es la que debería continuar con esa formación y la que debería tener a su cargo la socialización secundaria, o sea la enseñanza de las normas de comportamiento social y cívico para que los jóvenes puedan insertarse en forma armónica en la sociedad.

La escuela es la primera experiencia social de un niño, que independientemente de cómo haya sido su educación en el hogar, debería ser la institución capaz de compensar las carencias educativas individuales y llenar los espacios vacíos.

La enseñanza deficiente propicia la rebeldía y la disconformidad de los alumnos que no encuentran en ella ninguna motivación para estudiar.

La tarea docente ha dejado de ser una fuente de inspiración para los alumnos, porque muchos de los profesores están descontentos con su trabajo, no pueden controlar a sus alumnos y tampoco han recibido la capacitación que necesitan; y estas condiciones hacen que les contagien su propia frustración.

Los problemas más acuciantes del colegio secundario son: la falta de contención y de límites y la ausencia de motivación.

El alumno tiene que tener la oportunidad de ver el sentido práctico que tienen las asignaturas, porque todas lo tienen, hasta la materia más teórica o abstracta.

Cada una de las materias debería incluir técnicas de estudios y contemplar la relación que tiene con el mundo laboral, para facilitar el aprendizaje y despertar el interés y la curiosidad.

Un profesor debe contagiar entusiasmo y lograr un vínculo emocional con sus alumnos para que aprendan, e incluir a la información específica de la asignatura, los temas de actualidad que se relacionen, motivando a los jóvenes para que hagan lo mismo.

Los alumnos no se identifican con las materias sino con los profesores que los han conmovido emocionalmente enseñándoles esas asignaturas.

Brindar un curso de verano todos los años a profesores y alumnos sería una forma práctica de brindar la oportunidad para comenzar a cambiar.
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Cómo elijo carrera si me gustan todas

La mayoría de los jóvenes se hace esta pregunta cuando está por terminar el colegio secundario y desea hacer una carrera terciaria.

Son pocos los que tienen una sola vocación bien definida, porque afortunadamente, el ser humano es versátil y suele tener distintos intereses y varias vocaciones.

No tienen que ignorar las oportunidades que tienen en su propio lugar de origen, porque por alguna razón viven allí; y es posible que existan necesidades regionales que puedan ser tan importantes como sus propios intereses y a veces hasta pueden llegar a coincidir con ellos.



Si esa posibilidad no existiera, después de haberse informado convenientemente, podrán ir ampliando el radio de acción e ir conociendo las carreras que se pueden cursar en localidades próximas, sin necesidad de mudarse a otra ciudad más lejana.

Solamente cuando las alternativas se agotan hay que considerar opciones que resultan más costosas y que obliguen a desarraigarse del lugar de origen.

La elección de carrera tiene que satisfacer las dos necesidades básicas humanas más importantes: hacer lo que les gusta y lograr una salida laboral inmediata; sin olvidar que cuando eligen una carrera también están eligiendo un estilo de vida.

El mejor criterio ante la disyuntiva, siempre será el que les asegure conseguir un trabajo a breve plazo, porque la frustración es muy grande si no se pueden aplicar los conocimientos que se adquirieron e influye notablemente en la autoestima.

Las motivaciones para hacer una carrera universitaria son muchas: puede ser para agradar a los padres, para hacer lo que a ustedes les gusta, para ganar dinero, para poder viajar, para vivir en otro país, para poder ayudar a los demás, etc.

Una buena motivación, puede mantenerlos firmes en su decisión hasta alcanzar la meta y también puede ser el motor que los ayude a alcanzar el éxito.

Si desean satisfacer a sus padres, tal vez porque son carreras que quisieron hacer ellos y no pudieron, o bien porque son las profesiones que están desarrollando y desean que sus hijos las continúen; es una condición que no hay que descartar de plano, por capricho o por el deseo de hacer lo opuesto, sino que es conveniente que analicen esa posibilidad objetivamente y sin prejuicios; porque esto no impide que no se puedan desempeñar creativamente y que no puedan disfrutar también de ese trabajo.

Algunas vocaciones no tradicionales, con difícil salida laboral, pueden desarrollarse en forma adicional, sin la pretensión de ganar dinero con ellas, porque pueden resultar estimulantes para el espíritu, como por ejemplo la música, las letras, la pintura o cualquier otra inclinación artística o inusual. A menos que se trate de alguien con una real vocación bien definida que tenga destrezas poco comunes y habilidades excepcionales para desarrollarla con posibilidades de éxito.

No olviden que el mayor problema de la mayoría de la gente es que no sabe muy bien lo que le gusta, por esta razón, a veces hay que desconfiar de los entusiasmos pasajeros y de las identificaciones con personajes que no condicen con la realidad en que uno vive.

Ganar dinero también es una buena motivación, porque cada uno tiene sus propias razones para desearlo.

El que elige una determinada carrera para ayudar a los demás, no tiene que creer que el resto del mundo no ayuda a sus semejantes por tener otras ocupaciones; porque en todas las profesiones se ayuda a la gente de distintas maneras y no necesariamente significa hacer solamente la abnegada tarea que hacía la Madre Teresa de Calcuta.

El deseo de viajar y conocer otros países puede ser maravilloso si se trata de unas vacaciones, pero cuando se convierte en el trabajo de todos los días puede resultar aburrido y cansador. Vivir siempre en distintos hoteles, aunque sean de lujo, hace que anhelemos nuestra casa y todas nuestras cosas con desesperación, sin contar que también hay que vivir despidiéndose de los afectos y de la comida casera.

En cuanto a desear tener una profesión que les permita radicarse en otro país supuestamente mejor que donde viven, también es una utopía, porque en todos los países, de Occidente, aunque no lo crean, pasan las mismas cosas y además, aunque adopten la ciudadanía siempre serán extranjeros.


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Carreras Cortas Terciarias

Para poder tener una idea clara de las distintas carreras terciarias de corta duración que existen, es necesario en primer lugar, circunscribirse a las áreas de interés y no sumergirse de lleno en el océano de información inconexa, que lejos de permitir tener un panorama comprensible de la realidad, abruma aún más a los atribulados jóvenes que tienen que tomar la decisión de elegir.



Deporte

Es el área donde se desarrollan las actividades relacionadas con los distintos deportes y la actividad física. Requiere una personalidad activa, con aptitudes físicas, que le gusten los deportes individuales o en equipo, y estar al aire libre.
Estas carreras exigen capacidad de liderazgo, condiciones físicas y espíritu competitivo.

Salud

Se refiere a las carreras paramédicas, o sea profesionales que colaboran con los médicos utilizando distintos recursos y técnicas.
Su trabajo se desarrolla en centros de salud y hospitales. Se necesita interés en ayudar a las personas con problemas de salud, presencia de ánimo, sangre fría y capacidad para enfrentar situaciones difíciles.

Química

Esta carrera se aplica principalmente en la industria farmacéutica y en los laboratorios de otras industrias como la cosmética.
El ámbito de trabajo son los laboratorios donde se realizan distintas tareas, como medir, combinar y analizar distintas sustancias, y ensayar para elaborar productos nuevos o modificar los existentes.
Se necesita tener interés en la investigación científica, ser observador, riguroso y tener capacidad de análisis.

Artística

Se refiere al arte en todas sus manifestaciones, como la música, el arte plástico, el teatro, la danza, el cine, la literatura, etc.
Es importante tener habilidades específicas y sentido estético, ser creativo, tener imaginación y sensibilidad; ser espontáneo, observador y expresivo.

Artística y Diseño

Son las expresiones artísticas que combinan el arte con la técnica y que por medio del arte resuelven problemas prácticos.
Integran esta área las profesiones que se relacionan con el diseño y la estética. Esta tarea exige inclinación por las imágenes, creatividad y pensamiento práctico, ser detallista y perfeccionista.

Técnica

Los técnicos son los encargados de hacer operar equipos y máquinas, y de realizar el mantenimiento y la reparación.
Esta carrera tiene aplicación inmediata y es ideal para quienes disfrutan conociendo cómo funcionan las cosas, cómo se construyen y que se sienten a gusto armando y desarmando aparatos. Exige inteligencia práctica, ser riguroso, preciso, observador y exacto.

Económico-administrativa

Estas carreras permiten desempeñarse en el mundo empresarial de los negocios y las finanzas. Los egresados están en condiciones de interpretar la realidad económica, y de proyectar estrategias para aumentar la producción y optimizar el funcionamiento de una empresa.
Desarrollan tareas administrativas, realizan cálculos y clasifican datos. La personalidad adecuada es aquella con sentido práctico y objetivo, interesada en la realidad concreta con un punto de vista racional.
Exige capacidad de análisis y de síntesis, ser eficiente y tener aptitudes de liderazgo.

Ciencias Exactas

Estas ciencias abarcan la informática, la matemática y la física. Se dedican a la observación y la experimentación de determinadas hipótesis y requiere tener capacidad de pensamiento teórico e interés en las matemáticas y en la investigación científica.

Ciencias naturales y biológicas

Se refiere al estudio de la naturaleza, el medio ambiente y los organismos vivos y se ocupan de la investigación en estas áreas.
Exige interés por la naturaleza, el medio ambiente y la investigación científica para resolver problemas ambientales.
La tarea se realiza en laboratorios y también desarrollan actividades de campo. Se necesita capacidad de observación, ser preciso, exacto, riguroso y analítico.

Humanística

Son carreras que se dedican a estudiar el ser humano, tanto en su conducta social como individual.
Incluye distintas profesiones, como las ciencias sociales, la comunicación, la docencia y la investigación.
Es necesario tener capacidad de empatía, saber hablar y escribir bien, tener pensamiento teórico y práctico y habilidad para el análisis de situaciones sociales.
Se dedican a solucionar problemas sociales e individuales

Fuente: Guía de Carreras Cortas 2009, Editorial Victoria


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La Curación Espiritual

La curación espiritual la pueden realizar las personas que han logrado un cierto grado de espiritualidad o conciencia trascendente.

Estas personas pueden transmitir esa energía a otros y afectar algunos de los aspectos de sus cuerpos o estados de conciencia.



Según este nivel de conocimiento, existen cuatro cuerpos o estados de conciencia:

1)El cuerpo físico denso: que incluye todos los órganos y las funciones que permiten expresarse al alma.

2)El cuerpo etérico: que vitaliza y energiza al cuerpo físico y que se trata de una red de corrientes de energía a través de las cuales fluyen las fuerzas cósmicas.

3)El cuerpo astral o emocional, que incluye el dolor, el placer, el miedo, la ira y el amor.

4) El cuerpo mental, que es donde se originan el 5% de las enfermedades modernas.

El 90% de las patologías tienen su causa en el cuerpo etérico y el astral y los cuatro cuerpos forman parte de un solo mecanismo.

La ciencia ha demostrado la influencia del estrés, o sea del factor emocional, en gran parte de las enfermedades más graves.

El hombre actual es esencialmente emocional, por lo tanto, las causas de la mayoría de las patologías se encuentran en el cuerpo astral o emocional.

Los problemas de salud originados en el cuerpo astral o emocional se pueden atribuir, salvo en casos excepcionales, al aumento de los estímulos, a la falta de vitalidad, al ámbito de los sentimientos y de los deseos (frustrados o excesivamente gratificados), a fallas en el carácter, a la irritabilidad, y a las desilusiones profundas, a los placeres e impulsos ocultos.

Las dificultades se producen por el anhelo de ser y de poseer y por la falta de conocimiento que el hombre tiene de sus propósitos más sutiles.

Las leyes del arte de curar exigen dominar tres conocimientos:

1) las causas de las enfermedades.
2) los métodos de curación espiritual en función a las características tanto del curador como del paciente.
3) la curación psicológica de acuerdo a la vida interna del paciente; porque el arte del curador consiste en liberar al alma para que la vida vuelva a fluir libremente. Este trabajo es de la misma naturaleza que el intento de los científicos de liberar la energía del átomo, porque en esta liberación está la naturaleza del verdadero arte de curar.
4) El curador debe actuar desde las causas del mundo interno hasta las causas de los fenómenos del mundo externo.

Todo lo que se relaciona con la salud se origina:

1) en la experiencia de los tres cuerpos sutiles (energético, emocional y mental) que experimenta el cuerpo físico.
2) en el efecto que produce en cada individuo la situación en que se encuentra la humanidad como un todo.
3) en los efectos que produce la vida planetaria, que aún no comprendemos, pero de la que percibimos influencia.

El trabajo de curación grupal es el principal objetivo de este método; y es necesario que los grupos estén en armonía, con una actitud de amor y unión y con la intención de brindar lo mejor de si mismos; y que el curador tenga una buena relación con sus pacientes, porque ese vínculo ayuda a sus propósitos.

Un curador tiene que tener magnetismo, o sea la capacidad de ejercer influencia; y saber irradiar confianza, empatía y la energía de su alma, de su mente, de su cuerpo emocional y de su cuerpo vital, o sea de su cuerpo total; y esto lo logra con la meditación.

Al irradiar energía desde su mente perfectamente equilibrada, el curador estimula el alma y la mente del paciente, polarizando su voluntad; activa su cuerpo emocional a partir de su propio cuerpo emocional debidamente controlado y desinteresado devolviéndole el ritmo a su desequilibrio; y desde la estricta corrección de su cuerpo vital, lo ayuda a organizar sus fuerzas físicas.

Cuando el curador tiene magnetismo y es capaz de irradiar la fuerza de su alma al paciente, éste puede lograr la curación total o bien el estado mental óptimo que le permitirá seguir viviendo mejor con su dolencia.

El arte de la curación espiritual implica una entrega total de cuerpo, mente, fuerza vital y amor incondicional; tal como logró revivir recientemente una madre a su hijo recién nacido, que había sido declarado fallecido, abrazándolo contra su pecho desnudo.
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