El comportamiento de Salud de una persona está inevitablemente condicionado por la interacción del enfermo con los profesionales sanitarios y la experiencia derivada de esa interacción, desde que comienza la primera consulta hasta que todo el proceso finaliza.

La parte de la psicología que se ocupa del correcto funcionamiento de este proceso de la salud que dependen de las relaciones interpersonales entre el paciente y el profesional sanitario, así como de una comunicación adecuada, es la psicología de la salud. Esa interacción crea una serie de emociones, impresiones que pueden derivar en el cumplimiento o incumplimiento de las expectativas por parte del paciente que variarán dependiendo de su experiencia durante el proceso de la salud.


Byrne y Buller (1987) diferenciaron dos estilos en el comportamiento del médico a través de la interacción verbal, es decir, dos estilos comunicativos, el estilo comunicativo afiliativo y el estilo comunicativo dominante. Cuando hablamos de estilo comunicativo, hablamos del mensaje, una vez que éste ya ha sido interpretado, producido por la interacción del lenguaje verbal y no verbal entre el emisor y el receptor.

El estilo afiliativo es aquel en el que el médico es más cercano con el paciente, es decir, lo trata como un igual, como una persona, le dedica el tiempo necesario, muestra preocupación e interés y escucha lo que el paciente tiene que decir.

El estilo activo-dominante el médico no tiene en cuenta la opinión del paciente y se sitúa en una posición de superioridad frente al enfermo, ya que es él el que tiene los conocimientos médicos. El paciente no interviene en la decisión de su tratamiento.

¿Cual es el mejor estilo? Para averiguarlo realizamos una encuesta de 84 preguntas con tres escalas a 10 personas, donde, las escalas A, B y C eran Escalas Likert, es decir, escalas tipo no comparativas, normalmente usadas para medir actitudes. Las principales conclusiones fueron:

+La principal diferencia entre las personas que preferían un estilo afiliativo o un estilo dominante en sus médicos la podemos encontrar en las prohibiciones que el médico hace al paciente. El grupo afiliativo ve inadmisible que el médico pueda prohibir al paciente ciertas actividades aunque estas sean perjudiciales para la salud, en cambio el grupo dominante ve correcto que el médico sea más impositivo y prohíba directamente en vez de recomendar conductas saludables. El resultado concuerda con las características de ambos grupos.

+Mientras que las personas que preferían un estilo afiliativo estaban entre “muy satisfechos” y “completamente satisfechos” con su médico, el grupo que prefería el estilo dominante sólo estában "satisfechos" con su médico. Coincide con el presupuesto inicial de que los pacientes que prefieren un estilo afiliativo están más satisfechos con la asistencia médica que los que prefieren un estilo dominante.